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LAS FLORES IMAGINADAS DE LA VIDA SILLETERA
24 capitulos
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FLOR CHOCOLATERA

Como otras especies de su familia, florece en las mañanas. Se dice que tomar su infusión de manera continua puede hacer que el amor dure más de 70 años.
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FLOR AGUAPANELA

Cómo no incluir una flor que aluda a la primera bebida del día. La mejor aliada contra el frío.
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FLORESILLA

Una flor inspirada en ese cajón de madera en el que los silleteros cargaron la tierra para construir sus casas; las flores y las plantas aromáticas y ornamentales que vendían en la ciudad y también a las mujeres que iban a parir sus hijos.
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FLOR AREPA

En Santa Elena se dice que al nacer cada niño trae una arepa debajo el brazo. Esta flor es un homenaje al maíz, un ingrediente esencial en el territorio silletero.
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YERBITA PROPIA

Yerbita propia es una flor creada para rendir homenaje a la vegetación nativa del Corregimiento Santa Elena.
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ESTANCA HAMBRES

Una flor que rinde tributo a la vida campesina, a la agricultura como una práctica inexorablemente asociada con el abastecimiento de quienes habitamos las urbes.
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FLOR DE MONTE

La flor de monte está inspirada en el musgo y la tierra de capote que los campesinos de Santa Elena extraían hace muchos años de sus terruños, para vender luego en los parques, las plazas de mercado y los barrios de Medellín.
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FLOR ARDIENTE

Una flor que alude a un antiguo oficio del territorio cultural silletero: la producción de carbón de leña. La electricidad era un lujo impensado para sus habitantes. En las cocinas el olor a humo siempre estaba presente.
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MI CABUYITA

Como una exageración paisa, muchos silleteros nacieron pegados a los cargadores. Mi cabuyita es una flor que habla del cinturón que ellos llevan sobre la frente para alivianar el peso de la silleta.
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BOTONCITO DE COCUYO

Los antiguos silleteros metían una vela dentro de un tarro para iluminar el camino que recorrían a pie desde Santa Elena, de donde salían en la madrugada. A lo lejos parecían cocuyos.
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SIN ZAPATICOS

Viajaban a pie limpio. No había carreteras, todo era caminos. Los zapatos, una rareza que estrenaban cuando se hacían mayores de edad o incluso mucho después. Entre estos recuerdos brotó la flor Sin zapaticos.
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TAPIARINA

Una flor que nos cuenta que antes del cemento, el ladrillo y hasta del drywall, la tierra rojiza era capaz de transmitir calor en tiempos de frío y frescura en los veranos. Un homenaje a las pocas casas de tapia que aún siguen en pie.
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MADRE TIERRA

La flor de las flores. En Santa Elena la tierra no solo se ha trabajado. También servía para construir las casas de tapia. Tierra pisada donde se escribía la historia familiar abrazados a esta madre de madres.
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TALEGUITO

Una flor que recuerda esos inmensos talegos donde se recogía la ropa sucia o lavada que las lavanderas de Santa Elena traían hasta Medellín.
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FLOR ESCALERA

Una flor para evocar los carros de escalera que traían a las lavanderas hasta una zona cercana al Parque de Boston, el punto de partida de los recorridos en los que recogían la ropa sucia o entregaban la lavada. Les decían las chivas roperas.
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FLOR LIRA

La música es el sonido de las flores, decía don Óscar Atehortúa (q.e.p.d.), uno de los silleteros más queridos del territorio. Un enamorado de su guitarra, esa flor que al tocarla emite sonidos de colores infinitos.
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ESTREGALIAS

Estregar y estregar la ropa. Una acción a la que se sumaban otras también extintas como orearla al sol, serenarla en las noches o almidonarla antes del planchado. De eso nos habla esta flor.
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FLOR MONEDERO

Adquirir cierta independencia al ganarse los primeros pesitos lavando ropa; y, claro, guardarlos bien en una monedera para invertirlos luego, las más de las veces en cosas del hogar. Ese es el origen de esta flor.
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OREJONA

Muchos campesinos solían llevarse sus transistores para acompañar la jornada. Algunos incluso paraban oreja para aprender a escribir y a leer gracias a radio Sutatenza. Los oídos, esa flor que siempre está abierta.
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FLOR CARRIZO

Esta flor se utiliza para descabezar y despuntar las fibras de la penca de fique. Ha sido incluida como una planta en extinción. Las nuevas generaciones solo la han visto en dibujos.
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FLOR NIÑO JESÚS

Una flor muy buscada en la temporada navideña. Se sabe que florece los 24 de diciembre. Los niños la persiguen porque en sus pétalos se esconden los mejores regalos del año.
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PENCA DE FIQUE

Esta flor suele usarse para amarrar. Su textura y el jugo que suelta puede causar ardor y heridas al contacto con las manos. Así lo narran los que aprendieron en Santa Elena a fabricar con ella los cargadores para las silletas.
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FLOR DEL RETORNO

Con esta flor se practica el oficio de hilar; por eso, más que arrancarla se le debe acariciar y entre vuelta y vuelta, mirarla y mirarla, y mirar hacia atrás y hacia adelante.
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FLOR PISÓN

El pistilo de esta flor es tan fuerte que se utiliza para pisar, apretar o compactar la tierra con la que se creaban las paredes de los hermosos nidos de amor hechos con la tapiarina, su flor hermana.